No puedo enseñarte a amar.
No puedo pretender que te brille la mirada igual que chispean mis ojos al verte en la distancia.
No puedo provocarte palpitaciones como tú provocas mis taquicardias.
No soy maestra en el amor, y ambos sabemos que tú eres pésimo aprendiz.
Por más que me esfuerzo en mostrarte cómo se ama, no quieres tomar apuntes, y nunca repasas la lección para mañana.
No, no puedo enseñarte a amarme. Pero podría mostrarte que soy más que esas curvas que te encantan. Soy mucho más que un amanecer en la cama.
Podría enseñarte todo lo que soy...
Pero si aún no has sido capaz de verlo, no puedo permitirme perder más tiempo.
Me buscarás en tus recuerdos cuando te canses de amores fugaces. Y entonces aprenderás, por ti mismo, todo lo que traté de enseñarte.
Lástima que para entonces, ya será tarde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario