viernes, 28 de marzo de 2014

Amor, te maldigo.

Amor, tú que me hiciste presa de tus brazos y que ahora me ofreces la libertad. 
Tú que me lo diste todo y me dejas sin nada, que me llenaste de ilusión y me vacías el alma. 
Amor, te maldigo. Tú que viniste a mí sin que te llamara y ahora me dejas tan sola. 
A ti, que te encontré sin buscarte, y cuando más te necesito, decides jugar al escondite. 
Llamaste a mi puerta, y cuando te invito a entrar ya te has ido. 
Me has fallado, amor. 
Me diste alas para volar, y hoy me atas al suelo.
Amor, cómo te odio, porque me enseñaste a quererlo tanto… que me será imposible olvidarlo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario